La popularidad y sofisticación de los vehículos voladores no tripulados, o drones, ha surgido a niveles inimaginables, así que fue cuestión de tiempo que pilotos adeptos encontraran nuevos usos para sus naves.

El más reciente es el Grand Prix Aéreo, originado en Los Ángeles, California.

Se trata de una carrera a alta velocidad por una pista aérea con obstáculos.

La competencia no sólo pone a prueba los conocimientos de ingeniería de los entusiastas de los drones sino sus habilidades como pilotos.

Fuente: BBC.